La OS UNCUYO presenta un nuevo concierto de su Ciclo Sinfónico, con un programa que reúne la intensidad y el virtuosismo de dos compositores extraordinarios. La cita es en la sala Roja de la Nave UNCUYO
La Orquesta Sinfónica UNCUYO continúa su tradicional ciclo sinfónico con piezas de los dos reconocidos compositores románticos: Liszt y Dvořák, y un estreno argentino en la provincia. Este concierto marcará el debut en el podio del organismo del maestro Fernando Palomeque.
La invitación es para el viernes 7 de agosto a las 20:30h en la Sala Roja de la Nave UNCUYO. La gala contará con el debut frente a la Sinfónica del reconocido maestro argentino Fernando Palomeque.
El Ciclo Sinfónico de la OSUNCUYO presenta un recorrido musical que conecta la creación contemporánea nacional con el gran repertorio romántico universal. El mismo iniciará con el estreno en Mendoza de Miniaturas Orquestales para Posidonia de la compositora argentina María Suárez, una obra caracterizada por su delicadeza tímbrica y exploración poética. Luego, el programa se sumergirá en el romanticismo con el célebre poema sinfónico Los Preludios de Liszt y la Sinfonía nº7 de Dvořák.
El concierto forma parte del Plan Federal de Orquestas, Bandas y Coros de la Asociación Argentina de Compositores, un proyecto de colaboración entre compositores miembros de la institución y organismos instrumentales de todo el país.
El concierto será el viernes 7 de agosto a las 20:30h en la Sala Roja de la Nave UNCUYO. Las entradas se pueden adquirir en www.entradaweb.com.ar. Su valor es de $15000 general y $12000 para estudiantes, docentes, personal no docente y jubilados/as. También se pueden comprar personalmente en boletería de la Nave (Maza 250, Ciudad) de martes a domingo de 17:30 a 22h.
El ingreso estará habilitado 30 minutos antes del inicio de la función, se ruega puntualidad. Una vez comenzado el concierto no se permitirá el ingreso de público en la sala.
PROGRAMA: Ciclo Sinfónico: Dvořák y Liszt
Director: maestro Fernando Palomeque.
- María Suárez (n. 1978): Miniaturas Orquestales para Posidonia
La compositora, cantante y guitarrista argentina María Suárez (nacida en La Plata y radicada en Neuquén) ha consolidado un lenguaje musical propio que tender puentes entre la tradición académica, las músicas populares y el compromiso conceptual con el entorno y la naturaleza.
Miniaturas Orquestales para Posidonia toma su nombre e inspiración de la Posidonia oceánica, una planta marina fundamental para la oxigenación y preservación del ecosistema acuático. Mediante breves pinceladas tímbricas y micro mundos sonoros, la obra evoca el movimiento fluido de las corrientes marinas, la delicadeza orgánica y la fragilidad del equilibrio ambiental. La orquesta se convierte aquí en un lienzo donde texturas sutiles, timbres superpuestos y delicados contrastes dinámicos invitan al oyente a una escucha contemplativa y sumergida.
- Franz Liszt (1811–1886): Les préludes, S. 97 (Poema sinfónico n.º 3)
Estrenada en Weimar en 1854 bajo la dirección del propio compositor, Les préludes es la obra cumbre del género del poema sinfónico, concepto ideado por el propio Liszt para fusionar la música con la literatura y el arte. La obra está inspirada en los versos del poeta francés Alphonse de Lamartine: «¿Qué es nuestra vida sino una serie de preludios a esa canción desconocida cuyo primer tono solemne canta la muerte?».
A través del principio de la transformación temática, Liszt toma una única y sencilla célula melódica de tres notas iniciales y la hace evolucionar por diversos paisajes emocionales: la alborada del amor, las tempestades de la vida, la calma pastoral y reconfortante, hasta culminar en un himno heroico y triunfal que celebra la lucha y el espíritu humano.
- Antonín Dvořák (1841–1904): Sinfonía n.º 7 en Re menor, Op. 70
Compuesta entre 1884 y 1885 tras recibir un encargo de la Real Sociedad Filarmónica de Londres, la Sinfonía n.º 7 es considerada por la crítica como la obra sinfónica más dramática, densa y formalmente perfecta del maestro checo. Influenciada por la trágica Tercera Sinfonía de su amigo Johannes Brahms, Dvořák volcó en esta pieza tanto sus ansias de reconocimiento internacional como su ardiente fervor patriótico por Bohemia.
I. Allegro maestoso: Comienza con una atmósfera sombría e inquieta en los chelos y contrabajos que rápidamente desemboca en un primer movimiento de fuerza trágica e imponente.
II. Poco adagio: Un oasis de lirismo contemplativo donde las maderas y las cuerdas entablan un diálogo melancólico y profundamente emotivo.
III. Scherzo: Vivace: Construido sobre el ritmo bailable del furiant (danza popular checa), combina un ritmo incisivo y sincopado con un trío central bucólico e ingenioso.
IV. Finale: Allegro: Cierre de enorme vigor dramático que mantiene la tonalidad menor en un pulso tempestuoso, culminando en un desenlace ético y rotundo.